Tu Propósito Intrínseco

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Emprender es más que convertir una idea en un proyecto. Implica percibir las oportunidades, crear soluciones y actuar en consecuencia. Emprender es esforzarse, es empezar, aprender, ejecutar, resolver, decidirse y atreverse a fallar. ¿Parece simple? No lo es.

Un emprendedor tiene un compromiso consigo mismo, un propósito intrínseco, una misión. Un emprendedor abraza la adversidad, es capaz de lidiar con los obstáculos y hace que las cosas sucedan. Un emprendedor sabe cómo lograr más con menos, y con su mente abierta a todas las posibilidades, se asombra, aprende, se relaciona, se lanza y si algo falla, toma la experiencia adquirida y lo vuelve a intentar.

Descubrí mi propósito intrínseco en 1981 con mi primer emprendimiento, un buró de servicios de computación. Tenía 22 años de edad, estaba recién casado y con un hijo en camino. Traía conocimientos de computación, operaciones y logística. Con sofisticados sistemas informáticos acortamos significativamente tiempos y costos de desarrollo de software. Fue una decisión arriesgada. ¡Hicimos grandes cosas!

Comenzamos en 1981 con un modesto capital y deuda en dólares. La moneda era el Sucre. Al poco tiempo comenzaron las devaluaciones y habiéndonos endeudado con dólar de 28 sucres, tuvimos que acogernos al programa de “sucretización” de la deuda en divisa. Honramos nuestra obligación puntualmente –después de varias renovaciones y amortizaciones- al cambio de 170 sucres por dólar. Y si fuera poco, el fenómeno de El Niño se hizo a sentir en las costas ecuatorianas desde enero de 1983 y sus estragos se evidenciaban con ríos desbordados, carreteras interrumpidas y poblados y campos inundados.

La naturaleza y un clima de negocios adverso nos amenazaban cada día. Lejos de lamentarnos, veíamos oportunidades en las amenazas. Creamos un equipo de alto rendimiento. Así sobrevivimos gran parte de la crisis. Convertimos los activos en utilidades y cerramos la empresa. Fue una gran experiencia. Llegamos al límite de nuestras posibilidades y aprendimos. Éramos demasiados jóvenes y estábamos en Guayaquil, Ecuador. Si hubiéramos estado en Palo Alto, California, probablemente esta historia hubiera sido diferente.

Si tienes una idea que quieras convertir en realidad ¡hazlo! Nunca sabrás el resultado si no lo intentas. Descubre tu propósito intrínseco y siempre podrás comenzar nuevamente.

Eduardo Jurado Béjar 

Fundador de Semgroup

 

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